CÓMIC PARA TODOS

‘Wonder Woman. Agallas’, de Brian Azzarello y Cliff Chiang

wonder_woman_agallasEditorial: ECC.

Guión: Brian Azzarello.

Dibujo: Cliff Chiang, Tony Akins y Kano.

Páginas: 144.

Precio: 15,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Noviembre 2015.

La delicada construcción (¿o más bien reconstrucción?) que hizo Brian Azzarello del mundo de Wonder Woman tras el reinicio del universo DC tuvo muchas claves, pero una de las fundamentales era el escenario mitológico en el que debían acontecer las aventuras de Diana. Eso es algo que se ve con fuerza desde el primer número (aquí, su reseña), pero que cristaliza de una forma bestial en este segundo volumen, Agallas. ¿Por qué? Fácil, porque aquí Azzarello envía a la amazona directamente al Hades después de ser armada por Hefesto. La combinación de ambos escenarios supone la mayor reformulación del entorno de los dioses griegos en el universo DC y, al mismo tiempo, el mejor y más natural marco para que continúen las historias de una Wonder Woman que poco tiene que ver con el personaje que aparece en Liga de la Justicia, por mucho que compartan nombre, aspecto, atuendo e historia. No se puede leer este segundo volumen sin haber pasado por el primero, Sangre (aquí, su reseña), porque todo forma parte de la misma epopeya, pero en cada número se siente que la historia va avanzando, creciendo y fascinando de una forma todavía más impresionante. Wonder Woman es mucho más cuando es Cliff Chiang quien la dibuja, algo que se nota cuando Tony Akins y Kano toman el relevo en dos de los seis números del libro, a pesar de sus muchos aciertos.

Se ve especialmente en estas páginas que Azzarello consigue algo que no es nada fácil, y es desarrollar un personaje tan complejo como su Wonder Woman (con especial énfasis en “su”) al mismo tiempo que lo hace con su mundo. Todo es nuevo pero no tiene que parecerlo. Diana está descubriendo el mundo al mismo tiempo que los lectores, pero ese mundo tiene que llevar ahí el suficiente tiempo como para ser creíble. Es impresionante lo natural que es el fluir de la historia en ese sentido con Azzarello, que no duda en traspasar límites narrativos (la historia de los esclavos de Hefesto es formidable) o incluso visuales (la impactante forma en la que Diana acaba en el Hades) para que todo esté a la altrua del reto que se marca. Es difícil decir qué va primero en su mente, si su protagonista o el mundo en el que se mueve, pero su maestría a la hora de desarrollar ambas cosas al mismo tiempo es lo que hace que la serie sea impresionante por los cuatro costados. La historia es fascinante por su forma y por su fondo, y no ya sólo por Wonder Woman sino también por el brillante grupo de secundarios que Azzarello incluye, sean dioses como lo son la mayoría pero también humanos como Zola, mucho más que un mcguffin en el entramado que urde el escritor, que no sólo desarrolla conceptos que le sean útiles en el momento sino que planta muchas semillas para el futuro.

Casi parece injusto con Tony Akins y Kano que los elogios en el dibujo se centren en Cliff Chiang, pero es que su influjo en la serie es tan enorme y sus páginas tan asombrosas que en realidad no queda más remedio. Chiang, artífice de que Wonder Woman sea una serie diferente a todas las demás que publicó DC en sus Nuevos 52, dibuja a una Diana físicamente imponente, creíble desde el poliedro que propone Azarello, como mujer, como diosa y como heroína, pero es que también borda el rediseño de todo su mundo, de los dioses que están junto a ella. Todo funciona en los lápices de Chiang, incluso lo más complejo como puede ser el monstruoso aspecto de Hefesto o el rompedor concepto del Inframundo, espléndidamente coloreado por Matthew Wilson, o el propio aspecto de Hades. Es tan bueno que casi es una pena no haber visto en sus lápices el atuendo nupcial de Diana, en uno de los movimientos que se ve obligada a hacer para que se sostenga su plan de proteger a Zola manteniendo el equilibrio entre deidades. Akins hace un buen trabajo y, de hecho, se despide con una gran viñeta, reflejo de la que usa Chiang para abrir ese paréntesis en su trabajo en la serie. Incluso con ese detalle, Wonder Woman es una serie formidable, en su inicio y lo sigue siendo aquí.

El volumen incluye los números 7 a 12 de Wonder Woman, publicados originalmente por DC Comics entre marzo y agosto de 2012. El contenido extra lo forman las cubiertas originales de Cliff Chiang y un portafolio de bocetos y diseños del mismo autor.

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Esta entrada fue publicada en 30 diciembre, 2015 por en Brian Azzarello, Cómic, Cliff Chiang, DC, ECC, Kano, Tony Akins, Wonder Woman y etiquetada con , , , .

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