Cómic para todos

‘Day Men’ 1, de Matt Gagnon, Michael Alan Nelson y Brian Stelfreeze

01313570101_gEditorial: Norma.

Guión: Matt Gagnon y Michael Alan Nelson.

Dibujo: Brian Stelfreeze.

Páginas: 112.

Precio: 14 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Septiembre 2015.

Vampiros y noir. Esa es la apuesta de Day Men. Y no es una mala apuesta. Estamos en una época en la que hemos visto ya vampiros de todos los colores, en todas las situaciones, en todas las épocas, a ambos lados del bien y del mal. Hay una obvia saturación de vampiros en la ficción popular contemporánea. Todo eso lo reconoce Matt Gagnon en las líneas con las que cierra este primer volumen de la serie, y es un detalle que le honra, porque viene a asumir que no ha creado una serie para inventar nada. Pero, con la ayuda de Michael Alan Nelson, sí ha sido capaz de crear algo interesante. Parcialmente novedoso, incluso, porque se acerca a una guerra entre familias de vampiros desde el punto de vista de un humano, uno que sirve precisamente a una de esas familias para tender los recados de sus empleadores precisamente cuando estos no pueden moverse con libertad, de día. Quizá se adentra demasiado en una complejidad que no necesita, algo que se ve cuando lo que mejor funciona es lo más sencillo, pero entretiene lo suyo. Y más viendo el formidable dibujo que aporta a la serie Brian Stelfreeze, quizá más conocido por su trabajo como portadista pero que es un espléndido narrador. Day Men no será la revolución, ni en realidad pretende serlo, pero funciona como un reloj porque la mezcla que propone, lejos de ser descabellada, es muy atractiva.

Ganon y Nelson basan Day Men en dos aspectos. Por un lado, el cuadro general, las cincuenta familias de vampiros que dominan el mundo y, en particular, la guerra que se desata entre dos de ellas. Por otro, David Reid, el hombre de día de la familia Virgo. Ambos están íntimamente ligados, no puede ser de otra manera, pero funciona mucho mejor el segundo aspecto que el primero. Al fin y al cabo, guerras entre criaturas fantásticas se han visto muchas y de muy distintas formas, pero tipos con los dilemas inherentes a un trabajo como el que tiene no hay demasiado. En esa novedad se sustenta muy bien porque David es un personaje difícilmente anticipable. Se le presupone la lealtad que va mostrando a lo largo de la historia, pero el cambiante y muy complejo escenario en el que se mueve es lo que hace que el lector esté tan en tensión como lo tiene que estar él. Quizá hay un exceso a la hora de mostrar sus habilidades físicas frente a los vampiros que ponga la serie al borde de perder la credibilidad, pero la narración es tan solvente que acaba pasando la prueba. Más cuando aparece Lera, la gran sorpresa de estos primeros números de Day Men, una joven que trabaja para una vampiresa que oculta un secreto que se convierte en la clave de la guerra que se ha desatado y que está en el centro de lo narrado y de lo que está por narrar.

Lera podría ser perfectamente el personaje a utilizar para explicar la maestría del dibujo de Brian Stelfreeze (ojo a la brillante viñeta final del tercer número de la serie), o en general la deslumbrante belleza física que es capaz de imprimir a todos los personajes femeninos, eterna demostración de lo erótica que es la figura del vampiro, y quizá más aún de la vampiresa. Pero quedarnos en eso sería una limitación injusta para un dibujo tan interesante. Stelfreeze, ayudado con la muy buena labor del colorista Darrin Moore, domina tanto la puesta en escena, y tanto le da que las secuencias transcurran en el interior de un coche, en una mansión lujosa o en campo abierto, como el movimiento, lo que le permite trazar secuencias de acción bastante bien llevadas. Pero la clave de todo está en que es Stelfreeze el que aporta los toques noir a la historia de vampiros, haciendo realidad la propuesta original de Gagnon. El dibujo de Day Men hace crecer la serie y entierra con bastante habilidad los tramos más farragosos de la trama, probablemente necesarios para que la historia pueda seguir avanzando en los próximos números pero que por momentos hacen que se ralentice mucho la narración. Cuando acelera, cuando Stelfreeze se puede soltar además de dibujar rostros tremendamente carismáticos y hermosos, Day Men da un paso más que tendrá que confirmar en próximas entregas.

El volumen incluye los cuatro primeros números de Day Men, publicados originalmente por Boom! Studios entre julio de 2013 y el mismo mes de 2014. El contenido extra lo forman una introducción de Mike Carey, unas notas finales de Matt Ganon y las cubiertas originales de Brian Stelfreeze, Khary Randolph, Stephanie Hans, George Pérez, Robbi Rodriguez y Stephanie Gonzaga.

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Esta entrada fue publicada en 18 diciembre, 2015 por en Boom!, Brian Stelfreeze, Cómic, Matt Gagnon, Michael Alan Nelson, Norma y etiquetada con , , , , .

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