CÓMIC PARA TODOS

Entrevista con Lolita Aldea sobre ‘Bribones. El barco frío’

1DSC04207Viendo el segundo volumen de Bribones, El barco frío (aquí, su reseña), y como el talento de El Torres ya lo conocíamos en sus diferentes facetas, también en esta suerte de fantasía medieval y cómica, los ojos se van al trabajo de Lolita Aldea. Y es un trabajo tan bueno, que no podíamos dejar pasar la oportunidad de hablar con ella aprovechando que se acercó a firmar ejemplares a la Librería Delirio de Móstoles, que siempre nos acoge con los brazos abiertos y bien que se lo agradecemos. Hablamos con Lolita un poco de todo, de cómo cayó en esta divertida locura de El Torres, de cómo ve la industria en España de ese manga que tanto le gusta y de otros muchos detalles de su trabajo en Bribones. Esto es todo lo que nos contó esta espléndida ilustradora a la que hay que seguir muy, muy, muy de cerca…

Empecemos por el principio, ¿cómo llegas a Bribones?

Yo gané el concurso Desencaja de la Junta de Andalucia en el 2011 para publicarlo en 2012. Básicamente, eso me permitió que me invitaran a eventos y allí conocí a un montón de gente que llevaba mucho tiempo trabajando en esto y uno de ellos fue El Torres. Como es un tío así tan majo y tan cercano, se habla con él perfectamente. Luego volví a coincidir con él en el Salón del Cómic de Granada, volví a hablar con él y teníamos gustos en común, básicamente hablamos de El bosque de los suicidas (aquí, su reseña). Como nos gusta a los dos el tema de Japón… Él luego me buscó por Facebook y me dijo qué me parecería hacer una portada de Rogues. Le dije que perfecto. Hasta entonces sólo había hecho manga, y el manga no es precisamente un estilo en el cual haya mucho trabajo, y yo quería abrir mis posibilidades, quería tener un estilo más amplio, ir a más sitios para buscar trabajo básicamente. Le mandé el dibujo que se ve en la contraportada, que también está dentro completo. Le encantó y me preguntó qué me parecería hacer una saga completa de cinco números. Cuando terminó con lo que estaba él al principio, que era Rogues, los números anteriores a este, me pasó el guión y me puse a trabajar.

O sea que entraste en Bribones sin haber leído el primer volumen (aquí, su reseña)…

A ver, evidentemente cuando él me dijo que le hiciera la portada yo me lo miré. Si voy a hacer un dibujo sobre algo, me lo miro. Luego me pasó todo el material que había, porque incluso hay personajes compartidos, sketches que de número a número se van transportando. Me gusta mucho la espada y brujería, todo lo que es medieval fantástico, así que este era un estilo que siempre me ha gustado. Me puse con ello, me informé, me busqué referencias, miré obras del estilo que se habían hecho y me puse a trabajar.

Ya me has dicho que todo lo que habías hecho previsamente era manga. ¿Cómo se pega ese salto del manga a este tipo de dibujo? ¿Qué trabajo previo tienes que hacer tú como ilustradora para lograrlo?

Hay que decir que yo soy licenciada en Bellas Artes, yo he dibujado toda la vida y una cosa que yo siempre he querido conservar en mi dibujo es el cuidado con la anatomía. Evidentemente, lo hacía mal pero fui mejorando, pero siempre he querido hacerlo lo mejor posible. Hay mangas que se distancian mucho de las referencias reales, pero yo siempre he intentado en cierto modo conservar esas proporciones, el cuidado de los músculos, que cada cosa esté en su sitio. Eso, quieras que no, me ayudó mucho en el salto del manga al americano, que fuera más suave que si no tuviera nada trabajado. Luego me tuve que poner a estudiar anatomía. Todo eso lo había estudiado en la facultad pero hace ya años de eso y básicamente lo tuve que refrescar, tuve que engrasar la maquinaria. Y luego aprender lo que es el americano, no es sólo el realismo o semirealismo idealizado, es cómo se entinta, cómo se va a colorear luego, cómo se hacen los fondos. Es totalmente diferente el manga del americano. Básicamente, tuve que estudiar, tuve que coger un montón de cómics, referencias, referencias, ver cómo hacían otros las cosas y aprender de ellos.

Y habiendo probado ya los dos estilos, manga y americano, ¿dónde estás más cómoda? ¿Y piensas compaginarlos o decantarte por alguno?

Esto es trabajo, lo que te vaya saliendo es lo que coges. Realmente, me gustaría seguir haciendo las dos cosas, porque con ambas aprendo. No puedo decir para nada que yo he terminado de aprender, y yo lo noto, cada obra que hago está mejor que la anterior. Me gustaría hacer de los dos, pero si me dices que en cuál me encuentro más a gusto es en el manga. Para empezar, considero que sé más sobre manga que sobre americano por una razón obvia, y es que he dibujado más manga. Y me sale más natural. La plasticidad que tiene el manga, el hecho de que pueda deformar la imagen es un recurso que en el cómic me gusta mucho, porque añade dramatismo, teatralidad. A mí ese elemento me gusta mucho reflejarlo en mi dibujo.

Saliéndonos un poquito de Bribones pero al hilo de esto, sí quiero preguntarte por la situación del manga. Has dicho que hay poco mercado para autores españoles, a pesar de que el manga es superpopular… Es un poco chocante, ¿no?

Es muy chocante, pero tienes que darte cuenta por un lado que se vende más merchandising que cómics en España. Cuando vas a un salón del manga en este caso, se venden más tazas, camisetas, katanas que lo que son los cómics. Está la cultura de que si me leo el libro en Internet para qué voy a comprar el cómic. El público del manga es muy joven en general y además en España ha habido una época en la cual solamente se ha publicado manga para un segmento de edad muy estrecho, de adolescentes. Todo ese público que iba creciendo, en mi caso yo misma, ha ido dejando de comprar manga. Los temas, las formas de tratarlos de los libros que se publicaban no te llamaban la atención, no te aportaban nada. Creo que ha habido mucho trasvase de gente que leía manga y que ha pasado a leer americano, porque los temas son más amplios y se tratan de una forma más adulta, o hay cómics que tratan las cuestiones de forma más adulta porque hay de todo. Hay muy poco público, se añade poco público per se porque la forma tradicional de añadir público manga ha sido la serie de televisión y ya se echan pocas series en televisión. Así que digamos que es un público que va decreciendo poco a poco. Sí, se sacan muchas series pero venden muy poquito. Y si además a eso le añadimos el hecho de que tú eres un autor de manga español, ya tienes además el hándicap del hecho de que no estás haciendo manga japonés, y eso repercute en las ventas. Hay gente que a lo mejor tiene ya una fan base que le arropa y que le permite que venda un montón de ejemplares, pero lo normal es que la gente que publica en España sea muy joven, que llevan poco tiempo trabajando y eso tiene unas limitaciones. Publican, sí, se venden, pero no se venden mucho como para permitir que sea algo rentable.

Volviendo a Bribones, recuerdo que cuando entrevistamos a El Torres por el primer volumen de la serie (aquí, la entrevista) ya nos dijo que tu dibujo era muy diferente de lo que habían hecho Juan José Ryp y Diego Galindo, e insiste en esa idea en la introducción de El barco frío. ¿Dónde crees tú que están esas diferencias?

La verdad es que no lo sé. A nivel estilístico es obvio. Diego tiene un estilo, yo tengo otro, el mío es como más… No sé cómo expresarlo. Es como más femenino, no lo sé… Yo pongo mucha atención al detalle, me gusta que la ropa sea muy elaborada, lo cual me provoca muchos quebraderos de cabeza porque luego hay que dibujar todo eso… Todo el mundo me decía que los dibujo demasiado guapos, pero es como me salen. La verdad es que no lo sé, pero es evidente que hay una diferencia de tono entre Diego, Juan José Ryp y mi dibujo. Supongo que depende de la personalidad de cada uno.

¿Cómo es el trabajo con El Torres? ¿Te pasa guiones muy completos? Porque veo que has formado parte del proceso de creación, ¿pero sólo en el dibujo o también en algún punto de la historia?

La frontera está desdibujada. Él me pasa un guión, me describe la escena, normalmente su guión era decir que en la página va a haber cinco viñetas, en no sé cuántas líneas y en cada viñeta ocurre esto y eso. Los diálogos, si los tiene ya en la cabeza me los añade, pero a veces no. Me da lo más completo que tiene en la cabeza. Luego yo ya, con lo que él me da, le digo si creo que algo va a quedar mejor, yo puedo interpretar hasta cierto punto la colocación de las viñetas, las puedo hacer en diagonal o más alargadas. Normalmente es a medio camino entre lo que él me dice y lo que yo pienso que puede quedar mejor. En sus guiones hay veces que es muy concreto y a veces me lo deja a mi interpretación. Me puede decir que ponga que están luchando, con un follón de fondo, y en otros me dice que le pega un hachazo de una forma concreta, según cómo lo tenga de claro.

Siendo una obra que ya tenía un primer volumen, ¿hasta qué punto te sentiste libre como para reinterpretar este mundo y a sus personajes?

Él me dijo que lo hiciera a mi gusto. Eso yo creo que se refleja en el diseño de los propios personajes. Conservan las cosas que les hacen característicos, la forma de la cara, por ejemplo en Weasel el flequillo. Que sean reconocibles, evidentemente eso es lo primero, porque si el lector viene del primero no le vas a hacer que se pregunte quiénes son estos. Pero digamos que me dejó que tanto la ropa y la forma de dibujarlos fuera lo más mía posible. Al principio, por ejemplo, Bram me quedó un poco más joven de lo que al final terminó siendo. Él me dijo que lo hiciera un poco más mayor, porque es mayor que Weasel. Lo aventejé, le añadí arruguillas y quedó como él quería. Pero me dejó total libertad en ese sentido.

Has dicho antes que te gusta bastante la espada y brujería, y en alguna entrevista previa he leído que eres fan del World of Warcraft. ¿Te ha servido eso de influencia o has tenido otras?

La verdad es que todo lo que es estilísticamente a lo mejor no es evidente pero está ahí. He jugado a ese juego durante mucho años y lo llevo dentro de mí. Sí, evidentemente, el hecho de que la ropa sea como muy teatral, los escenarios, la ambientación, la gestualidad, las armas, que es algo muy característico de los videojuegos, y el tipo de ropa, me gusta que tenga ese toque de fantasía, over the top que se dice, que no está tan anclado en lo que es la fantasía clásica como puede ser El señor de los Anillos y está más cerca de lo que es el mundo de los videojuegos en día de hoy, que es exagerado. Me resulta divertido más que nada.

Reviento si no te pregunto por el aspecto de la giganta y su semejanza a Montserrat Caballé…

Ah, bueno… Justo cuando se estaba haciendo ocurrió lo que todos sabemos, ese fantástico spot (de la Lotería de Navidad), y básicamente fue ese tipo de cosas que dices “no puedo dejarlo pasar”. Creo que prácticamente toda la escena surgió por el hecho del anuncio, se le ocurrió y se hizo.

¿Fue entonces idea de El Torres?

Fue una mezcla de todo, en una conversación global. Salió eso en la tele, creo que El Torres no lo había visto y le pasamos los gifs, y le encantó. Es muy difícil no hacer bromas sobre eso. Esto había que ponerlo.

Aún así, parece que en este volumen de Bribones hay menos referencias que en el primero. ¿O están más ocultas?

Yo creo que hay menos. Pasa de ser muy cómico, digamos, a ser como más serio, más centrado en la historia, y creas que no eso resta espacio a referencias externas. Siempre hay alguna coñita en plan de fondo, alguna referencia a números anteriores, la gallina que sale por ahí… Siempre hay alguna bromita, pero yo creo que están menos presentes en este número que en los anteriores, e incluso que en los siguientes.

También me parece inevitable preguntarte esto… ¿Bram o Weasel? ¿Con cuál de los dos te quedas y por qué?

Weasel. ¿Por qué? Porque siempre me gusta más dibujar mujeres, es tan prosaico como eso. Me resulta más plástica de dibujar, es como más dinámica, más elástica. A mí me permite hacer dibujos más dinámicos, le añades el pelo largo, la capa, la ropa, el hecho de que maneja armas cortas… Son todos elementos que a mí me hacen que, a la hora de dibujar, me resulte más fácil hacer algo más en movimiento. En Bram me pasa menos eso, también porque al ser más grande, más musculoso, más mamotreto, no lo manejo tan bien como puedo manejar a una mujer, que es como más finita.

En un tebeo en el que hay tantas cosas, zombis vikingos, barcos de esta naturaleza, un dragón, un kraken… ¿qué es lo más divertido de dibujar El barco frío?

Quizá lo más divertido sean el dragón y el kraken. Es divertido en concepto, pero cuando te pones a dibujarlo, sobre todo cuando llevas un rato dibujándolo te dices “dios mío, ¿pero dónde me he metido?”, porque es complicado de hacer pero a la vez es divertido. También el hecho de que también me dio libertad a la hora de diseñar los monstruos. Lo mismo, tuve que buscar documentación, cómo eran los krakens que se habían hecho en otras obras. Es divertido de hacer, simplemente, pero muy complicado hacerlo.

Y con esa experiencia, ¿te gustaría volver a Bribones?

Hombre, sí, ¿por qué no? Es una obra divertida, se aprende mucho haciéndola, hay viñetas muy complicadas. Por ejemplo, en esta obra hay viñetas que tienen muchísimos personajes en ella y eso, quieras que no, ralentiza mucho el terminar la página. Pero se aprende un montón, porque como es una fantasía te permite poner lo que te dé la gana y siempre hay cosas que va a ser la primera vez que hagas y así se aprende un montón. Nunca había dibujado un kraken. Dragones sí, pero un kraken no, y aprendí a dibujar mi kraken. Me gusta, no es algo a lo que esté cerrada.

¿Y hay alguna posibilidad? ¿Tenemos que sobornar a El Torres para que vuelva a contar contigo?

No hemos hablado nada, lo que pasa es que él también tiene gente en la cartera y yo también tengo cosillas por ahí que me van saliendo. Digamos que no ha surgido tampoco la ocasión.

Para terminar, lo que siempre os pregunto a todos los autores, ¿en qué estás trabajando? ¿Qué es lo próximo que vamos a ver de Lolita Aldea?

Pues es que no puedo decir nada… Pero digamos que la última obra en la que he trabajado ha ido muy bien y vamos a ver si seguimos con eso, pero luego estoy a ver si me abro a otros sitios. He hecho entrevistas con editores de DC, de Valiant y de otras editoriales americanas. A mí me interesaría ampliar horizontes y trabajar en otros sitios, aprender allí y crecer como artista y como profesional. Mi futuro es eso, intentar volver a trabajar fuera de España y en una editorial a ser posible grande. Pero esas cosas… Uno lo intenta y otra cosa es que te salgan.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 30 noviembre, 2015 por en Dibbuks, Entrevista, Lolita Aldea y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 243 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: