Cómic para todos

‘Clase letal’ 1, de Rick Remender y Wes Craig

01319700101_gEditorial: Norma.

Guión: Rick Remender.

Dibujo: Wes Craig.

Páginas: 176.

Precio: 18 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Agosto 2015.

El concepto de una academia de chavales inadaptados no es nada nuevo. Clase letal no parece, a simple vista y antes de empezar a leer, más que otro título más de esa línea, que quiere explorar la ausencia de límites y la rebeldía juvenil para crear un universo sugerente por su impacto. Pero Rick Remender no es un escritor cualquiera y por eso Clase letal no es cualquier cosa. En primer lugar, tiene un trasfondo autobiográfico que se hace cada vez más fascinante por la habilidad que tiene de trasladar vivencias personales, que se intuyen con facilidad incluso sin conocer la biografía del autor, a un entorno completamente diferente, a una escuela de asesinos. En segundo lugar, porque coloca la historia precisamente donde él la vivió, en los Estados Unidos gobernados por Ronald Reagan, haciendo de los problemas sociales de aquella época el motor de toda la historia y, en especial, de su personaje protagonista, Marcus López, un adolescente de origen nicaragüense que vive en la calle. Y en tercer lugar porque Remender crea unas normas tan sencillas que dan sentido a todo el conjunto, que permiten que se entienda a la perfección y que sea creíble la existencia de esta singular escuela y que, al mismo tiempo, ayuda a comprender las motivaciones y los misterios de todos los personajes que van apareciendo por las páginas de esta apasionante lectura.

Apasionante porque es una brutal combinación de unos diálogos brillantes, muchos de ellos en off como relato del propio Marcus, con una narración impresionante, que sabe utilizar todos los recursos posibles. La forma en la que Remender traza un descomunal retrato del protagonista en el primer número, con unas elipsis temporales inmejorables, es una auténtica lección narrativa, que aúna un ritmo bestial y una exposición, en realidad, tremendamente pausada y dramática. Todo esto tiene más mérito si pensamos que muchos de los elementos que hay en la base de Clase letal no son originales. Incluso esa primera persecución del primer número parece sacada de Wanted, más la película (aquí, su crítica) que el cómic (aquí, su reseña). Pero como hay tanto jugo que sacar en las dos vertientes de la historia, tanto en la personal (la marginación en la escuela, la formación de bandas, la trascendencia de las exigencias curriculares) como en la más violenta (los asesinatos, las motivaciones que tienen cada uno de ellos, el lado más turbio de cada personaje), los defectos que pueda tener la historia se ven borrados de una forma casi inmediata. A ello ayuda que el entorno de Clase letal sea eminentemente realista. Y es que, incluso por encima de lo autobiográfico o de lo violento, esto es un relato de la era Reagan, con todas sus consecuencias.

Aunque se corre el riesgo de pensar que lo biográfico y lo social es aportación exclusiva de Remender, lo cierto es que el papel de Wes Craig se intuye decisivo para que Clase letal sea el formidable tebeo que es. No tanto ya por su particular estilo como dibujante, sino porque su narrativa es demoledora. La forma en la que juega con las viñetas es sencillamente apabullante. Cambia el tamaño, la forma y la orientación siempre con fines narrativos y sin despreciar el lucimiento que le permite cada dibujo individual, tratando con mimo la presentación de cada uno de los personajes y sacando todo el jugo a cada situación que hay en el arranque de la serie. Sería injusto olvidar el papel que juega Lee Loughridge como colorista. Es una de las profesiones más ingratas de la industria del cómic porque se suele dar por supuesto su buen hacer y no se suele destacar su trabajo. Pero cuando uno encuentra páginas tan apabullantes como las de Clase letal, la referencia al color es obligada. La conjunción entre Remender, Craig y Loughroidge es brillante. Puede que para algunos pese bastante el hecho de que la historia pueda recordar a muchos otros universos de ficción, pero con un acabado narrativo tan brillante y trepidante el poso que deja Clase letal es el de ser un entretenimiento de primera categoría que no rehúye la responsabilidad de aportar algo más que acción.

El volumen incluye los seis primeros números de Deadly Class, publicados originalmente por Image entre enero y junio de 2014. El contenido extra lo forman una introducción de David Lapham, un epílogo de Rick Remender y las portadas originales y alternativas de Wes Craig, Eric Canette, Harper Jaten, Farel Darlrymple, Phil Noto, Declan Shalvey y Nick Klein.

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Un comentario el “‘Clase letal’ 1, de Rick Remender y Wes Craig

  1. MrCervero
    28 octubre, 2016

    TOTALMENTE DE ACUERDO. Muy buena reseña.

    Para mi un pedazo de comic, sobretodo por el apartado visual. Es cierto que Remender está enforma, es innegable, pero las páginas de este comic da gusto verlas, y la historia coge vuelo en gran parte gracias a la narración de Craig y el increible coloreado de Lee Loughridge.

    Un saludo.

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Esta entrada fue publicada en 29 septiembre, 2015 por en Cómic, Image, Norma, Rick Remender, Wes Craig y etiquetada con , , , .

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