Cómic para todos

‘El fantasma de Gaudí’, de El Torres y Jesús Alonso Iglesias

GaudíEditorial: Dibbuks.

Guión: El Torres.

Dibujo: Jesús Alonso Iglesias.

Páginas: 124.

Precio: 22 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2015.

Es fácil entender por qué El Torres considera el guión de El fantasma de Gaudí como el más complicado de hacer probablemente de su carrera. Leer sus razones en el artículo que cierra este volumen da muchas pistas sobre ello, pero hay más. Gaudí ya es un nombre que impresiona y que encamina a un peligro obvio, que es el de dejar que sea la genialidad del modernista barcelonés el único hilo conductor de la historia que se plantea. O que el tópico se apodere de la narración, sabiendo que ya hay tantos y tantos relatos que se basan en una figura histórica para construir a su alrededor una trama de misterio como la que aquí nos ocupa. O que no sea más que una postal turística de Barcelona y de los monumentos asociados a Gaudí. O incluso que el hecho de tratarse de un guionista tan vinculado al fantástico y al terror haga que algunos lectores entren con recelo en este nuevo mundo. Pero es que El Torres no es un cualquiera. No lo es ni siquiera en sus obras de puro escapismo, mucho menos cuando da el salto a escenarios mucho más ambiciosos como el de El fantasma de Gaudí, un thriller espléndido, fabulosamente bien construido y con un trabajo de Jesús Alonso Iglesias de los que quitan el aliento, sobre todo porque consigue transportar al lector al corazón de Barcelona y al del misterio que plantea El Torres, y lo hace de forma simultánea y muy natural.

El Torres juega como pocos escritores españoles con lo que es real y con lo que no, con personajes que forman parte de un mundo cotidiano pero que a la vez saben responder a situaciones excepcionales, y, por supuesto, con la implicación de escenarios reales en sus intrincados relatos. El supuesto fantasma de Gaudí que da título a la obra es el ejemplo perfecto de lo primero. Toñi, una cajera de supermercado, y Calvo, el inspector jefe, forman parte desde ya de los mejores personajes que ha creado El Torres, precisamente porque su realismo hace que nada en ellos chirríe. Y el retrato de Barcelona, en el que por supuesto es clave el trabajo de Iglesias, termina de cerrar el círculo de este espectacular tebeo. Con esos elementos, El Torres está terriblemente cómodo para poner en marcha aquello en lo que siempre se desenvuelve mejor, los misterios. Si se piensa, sus tebeos de terror tienen un misterio que sirve de base. Sus obras de entretenimiento, también, aunque por supuesto sea mucho menos exigente para el lector. El fantasma de Gaudí no podía estar construido de otra forma. Y es, en ese sentido, uno de los más complejos trabajos del escritor, porque su misterio es complejo y compuesto. Para hacer justicia a Gaudí, no podía ser de otra manera. Con ese frente muy bien cubierto, a El Torres le sobra tiempo para hacer justicia también con sus personajes, como demuestran los epílogos.

Admirando las enormes cualidades que hay en el guión, sería injusto no destacar que este crece gracias al trabajo de Iglesias. Puede que con otro dibujante, El fantasma de Gaudí hubiera generado un impacto menor del que efectivamente produce, que es muy contundente. Y es que Iglesias lo hace todo bien. Es una postal hermosísima de la Barcelona de Gaudí, pero una que esquiva todos sus riesgos, porque los monumentos se integran en la narración de una forma exquisita. Es un trabajo espléndido para el género al que sirve, porque encuentra siempre la ambientación perfecta en cada momento (especialmente hermosa en el clímax, con la Sagrada Familia como telón de fondo). Y sabe adaptar con una enorme maestría la ligera caricatura que tienen sus personajes a la gravedad del relato y a la majestuosidad modernista de los enclaves con los que no sólo se rinde homenaje a Gaudí sino que además se consigue que el escenario sea perfecto para la historia. Qué difícil resulta encontrar algo que no brille en El fantasma de Gaudí, un tebeo que funciona a todos los niveles que propone, que está a la altura de lo que cabe esperar de un cambio de registro tan interesante en El Torres y que permite disfrutar de un dibujo tan excepcional como el de Iglesias. Si Gaudí tuviera un fantasma, seguro que estaría encantado de ver cómo le han tratado estos dos grandes del cómic español.

El contenido extra lo forman una introducción del periodista y escritor Javier Sierra, unas notas finales de El Torres y un cuadernillo de bocetos comentados tanto por El Torres como por Jesús Alonso Iglesias.

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Esta entrada fue publicada en 7 septiembre, 2015 por en Cómic, Dibbuks, El Torres, Jesús Alonso Iglesias y etiquetada con , , , .

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