CÓMIC PARA TODOS

‘Superman. El Hombre de Acero’ 10, de John Byrne

GAS_byrne_10Editorial: ECC.

Guión: John Byrne y Jerry Ordway.

Dibujo: John Byrne, Jerry Ordway y Curt Swan.

Páginas: 224.

Precio: 22 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Mayo 2015.

Después de diez volúmenes de Grandes autores de Superman dedicados al trabajo de John Byrne con el Hombre de Acero es fácil suponer que cada lector se habrá formado ya su propia opinión sobre esta etapa. Todos convendremos en que tuvo una importancia capital en muchos aspectos del personaje, sentando sus bases tras Crisis en Tierras infinitas (aquí, su reseña), pero no todos la evaluaremos de la misma forma, y más teniendo en cuenta el polémico final que dejó Byrne sobre la mesa, con un encarnizado debate sobre la esencia del personaje que ya se produjo muchos años antes de que El Hombre de Acero, la película de Zack Snyder, reprodujera los mismos argumentos a favor y en contra de un giro argumental que cobra tintes trascendentales y no del todo fácilmente aceptables por todos los aficionados. En cualquier caso, y por mucho que el paso del tiempo haya podido menguar el impacto que esta lectura tiene sobre todo en los volúmenes finales de esta edición, parece obligado hacer justicia con Byrne y mantener una valoración muy positiva de los años que pasó con el superhéroe más emblemático de todos. Byrne supo conjugar lo más clásico e incluso ingenuo del personaje con una visión mucho más moderna, creando una mitología casi desde cero que al mismo tiempo era fiel con el bagaje que cualquier lector podía tener de las aventuras y la mitología de Superman. Y eso vale mucho.

Hasta el final, e incluso con algún signo de agotamiento, Byrne mantuvo las constantes de su trabajo en Superman. Por un lado, la combinación de historias cortas con otras mucho más largas. Las primeras, entre las que se puede incluir la aventura con la que se cierra el volumen y la etapa, Los ladrones de la Tierra, son el divertimento casual, las segundas las que verdaderamente le sirven a Byrne para cambiar el rumbo del personaje. Por otro, que en todas ellas va deslizando detalles, matices, pequeños elementos, que son los que van moldeando este universo. Eso, en este último volumen, se ve por ejemplo con el regreso de una nueva Supergirl o con la evolución de Lois Lane y su relación con Clark Kent. Y además Byrne siempre ha sido un autor al que le ha gustado experimentar. Quizá de una forma que puede pasar desapercibida entre el aspecto inconfundible de su dibujo y la jovialidad aparente de las historias que escribe, deudoras de una forma mucho más clásica y tradicional de escribir superhéroes de la que se estila en nuestros días, pero desde luego hay experimentación. De nuevo hay que recurrir a las protagonistas femeninas de la serie, a Lois y a Supergirl, o al mismo Superman, con ese giro final con el que se despidió del personaje y que daría para incontables horas de debate no ya entre los estudiosos sino incluso entre los mismos aficionados del superhéroe.

Lo que ha venido quedando claro desde que la carga de trabajo fuera abrumadora incluso para un autor tan prolífico como Byrne, es que sus historias lucen mucho mejor cuando tiene el tiempo y las ganas de dibujarlas él mismo. En este mismo volumen, La saga de Supergirl es un ejemplo perfecto. La sensacional manera en la que Byrne hace que se encuentre con Superman es mucho más efectiva que el posterior desarrollo de la historia por parte de Jerry Ordway, dicho esto sin desmerecer su contribución a esta parte final de la etapa, en la que actuó como coautor de algunas historias además de como dibujante. Los lápices de Byrne no habían sido tan buenos como acostumbraban a serlo en un tramo intermedio de esta larga trayectoria, pero la genialidad volvió justo a tiempo. Su interpretación de Supergirl vuelve a ser la mejor muestra de lo a gusto que se movió Byrne en las historias de Superman y lo efectivo que es a la hora de dibujar personajes totalmente contrapuestos, como evidencian las dos versiones de Luthor que aparecen en la historia central de este volumen. El fin de fiesta está a la altura de lo que supone esta etapa en los mitos de Superman. Con o sin polémica, lo cierto es que resulta imposible entender al personaje que surgió del cambio radical del superhéroe como concepto en los años 80. Tantas décadas después, sigue vigente. Byrne sabía lo que hacía y por eso su trabajo perdura.

El volumen incluye los números 441, 442 y 444 de Adventures of Superman, 19 a 22 de Superman y su Annual número 2, y Superman: The Earth Stealers, publicados originalmente por DC Comics entre junio y septiembre de 1988. El único contenido extra son las cubiertas originales de John Byrne y Jerry Ordway.

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Esta entrada fue publicada en 3 septiembre, 2015 por en Cómic, Curt Swan, DC, ECC, Jerry Ordway, John Byrne, Superman y etiquetada con , , , , , .

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