CÓMIC PARA TODOS

‘Superman. Legado’, de Mark Waid y Leinil Francis Yu

superman_legadoEditorial: ECC.

Guión: Mark Waid.

Dibujo: Leinil Francis Yu.

Páginas: 304.

Precio: 29,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2015.

El único problema de Superman. Legado no tiene nada que ver con el trabajo de Mark Waid y Leinil Francis Yu. ¿Cuál es ese problema? Que estamos ante la enésima historia de origen del personaje. ¿Cuántas hemos visto desde que en 1938 el Hombre de Acero surcó por primera vez los cielos de Metrópolis? Incontables, efectivamente. Y en las últimas décadas, cada una de ellas adquiere el rango de evento publicitado ampulosamente por DC, buscando atraer así a un público nuevo que quiera entrar desde cero en las aventuras del primer superhéroe pero sabiendo todo lo que hay que saber. Pero, claro, es que Legado es de las buenas. De las buenas de verdad. Waid y Yu le dan al personaje una humanidad imprescindible para que cualquiera pueda ponerse en la piel de un personaje que, aunque lo olvidemos con frecuencia por su presencia y sus acciones, es alienígena. Waid habla de esperanza, de miedo y de confianza, convierte el nacimiento de Superman en un reflejo de la oscuridad de Lex Luthor y consigue que Lois Lane tenga el carácter de detonante emocional que tantas veces no ha tenido por conformarse con ser la damisela en apuros que ha de rescatar el héroe. Legado es, efectivamente, una historia de origen. Probablemente en 2003, cuando comenzó a publicarse, era más necesaria que ahora. Pero sigue siendo igual de buena.

Lo extraordinario del guión de Waid es que no se trata sólo de un origen de Superman, sino de todo el universo del Hombre de Acero. Krypton, Smalville, Lois Lane, el Daily Planet, Lex Luthor, los Kent, el traje… Todo nace aquí, en un relato que no es nada extenso para la gran cantidad de elementos que incorpora, que no es farragoso en ningún momento, que evoluciona con naturalidad para contar no sólo quién es Superman sino por qué es tan importante desde tantos puntos de vista. Superman es el mayor héroe que existe, pero muchas veces se da por sentado que tiene que ser así. Waid lo explica. Razona cómo piensa la persona que hay detrás del héroe, pone en valor la educación que ha recibido para que así sea y la influencia de Lois en el hombre que quiere ser, aunque sea de una forma puntual pero a la vez bellísima. Waid no cae en el error de mostrar al héroe rocoso y menos interesante que ha sido Superman en algunas etapas, le da una humanidad que impresiona y eso, además, no le resta nada de su iconicidad, de su poder, de su aura casi legendaria. Es Superman, pero es un Superman que podemos tocar, con el que podemos empatizar, que tiene dudas muy humanas aún asumiendo que su herencia es kryptoniana. Y de esa mezcla, Waid saca ese legado que da título a la historia, que es en realidad el que hace grande de nuevo a un personaje con tantas décadas de vida.

Leinil Francis Yu también parece tener claro que el motor fundamental de la obra es la humanidad que pueda desprender el personaje. Sus dibujos de Superman y de Clark Kent son, efectivamente, humanos. Es el héroe de una pieza que todo el mundo espera encontrar en la batalla contra cualquiera amenaza a la Tierra, pero todo está en los matices, en las miradas (incluso en las de color rojo que aumentan aún más la sensación de poder que desprende el personaje), en los gestos. Todo acompaña de una forma fluida a los diálogos de Waid. Impresiona la enorme intensidad emocional que hay en cada secuencia, por insignificante que pueda parecer en oposición al enorme clímax de acción con el que se cierra el relato. Incluso en las escenas en las que Clark se comunica por e-mail con sus padres hay una emoción fascinante, y eso denota que estamos ante un espléndido trabajo. Sería quizá algo pretencioso decir que este es el origen definitivo de Superman, porque antes y después de Legado ha habido buenas historias que cumplían con el mismo propósito, pero sí que se puede decir sin temor a equivocarse que esta es una espléndida historia de, sobre y por el Hombre de Acero. ¿El mejor origen? Quizá. Desde luego, una fascinante recreación de esos primeros momentos del héroe. Waid y Yu entienden al personaje y eso se nota en cada página de este entretenimiento de primer nivel.

El volumen incluye los doce números de Superman: Birthright, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 2003 y el mismo mes de 2004, recopilados en un único volumen de nuevo en el mismo mes pero de 2005. El contenido extra lo forman parte de las notas originales del proyecto de Mark Waid acompañadas de dibujos conceptuales de Leinil Francis Yu y sus portadas originales.

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Esta entrada fue publicada en 12 mayo, 2015 por en Cómic, DC, ECC, Leinil Francis Yu, Mark Waid, Superman y etiquetada con , , , , , , , .

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