CÓMIC PARA TODOS

‘Los Invisibles’ 1, de Grant Morrison

los_invisibles_num1Editorial: ECC.

Guión: Grant Morrison.

Dibujo: Steve Yeowell, Jill Thompson y Duncan Fegredo.

Páginas: 232.

Precio: 22,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2015.

Quien conozca a Grant Morrison (¿queda alguien que no se haya metido de lleno en alguno de los muchos universos que ha creado o desarrollado?), sabe lo mucho que disfruta contando historias como la de Los Invisibles. El caso es que no deja de ser la historia de siempre, la de un chaval cuyo mundo se pone patas arriba por el descubrimiento de un misterioso grupo, el que da nombre a la serie, que ha puesto sus ojos en él. No hay que pensar demasiado para encontrar docenas de historias con esa premisa, ya sea en el mundo del cómic, en el del cine o en el de la literatura. Pero Morrison nunca se conforma con más de lo mismo y desde luego nunca se limita a copiar. Puede gustar más o menos, pero su ambición como autor suele ofrecer recompensa a quien se aventura con él en sus alocados viajes. Y esa palabra, viaje, viene a significar mucho más que de costumbre en Los Invisibles porque es una serie que juguetea con los viajes en el tiempo y con el uso de personajes históricos que encajan a la perfección con las situaciones más fantásticas que planea el relato. Hay además otros muchos elementos que hacen de este título uno como poco pintoresco, y es el punto de partida urbano gracias al adolescente conflictivo que toma como protagonista, una base que casi parece naturalmente continuada por un despliegue de fantasía inagotable.

Pausa y asombro. Eso es lo que va combinando Morrison con bastante acierto en el arranque de Los Invisibles. Pausa para ir explicando su mundo, sus personajes, las nuevas situaciones. Asombro para hacer que todo cambie de un momento para otro, sin posibilidad de respirar, con un toque alucinógeno y transgresor que fusiona con acierta los elementos más fantásticos y los más terrenales, aceptando los códigos de cada uno de los géneros que tritura y utiliza sin colocar barreras entre cada salto. Es verdad que, siendo este primer volumen prácticamente una introducción al mundo de esta serie, la narración puede ser algo lenta, al menos en la primera mitad del libro. Es entonces cuando las explicaciones, esa pausa, tiene un protagonismo más destacado. Pero el asombro nunca para, incluso cuando la serie parte de un claro homenaje a los Beatles, antesala de lo que está por venir en las páginas subsiguientes sobre todo con el protagonismo de personajes como el Marqués de Sade o Mary Shelley. Ese recurso tampoco es excesivamente original, pero Morrison lo utiliza con mucho acierto y hace que se sienta esencial dentro de la estructura de viaje en el tiempo que plantea para la primera gran aventura de la serie. Hay mucho en el guión, y casi todo muy acertado, incluyendo las descripciones del grupo protagonista, con miembros de personalidades diferentes y complementarias.

La estructura que Morrison escoge para Los invisibles hace que la serie se pueda dividir en arcos argumentales para dibujantes concretos. Además de apenas cinco páginas que dibuja Duncan Fegredo, este primer volumen se lo reparte a partes iguales Steve Yeowell y Jill Thompson, y los dos logran llevar la serie a su terreno. Yeowell parte con la ventaja de ser el autor de los primeros números y tiene un estilo más sobrio y clásico, algo que no sólo se ve en su trazo sino también en su composición de página y en la forma de las viñetas. Thompson no se sale demasiado del esquema que marca el título desde su arranque, pero sí se nota algo más de riesgo a la hora de diseñar los elementos o incluso a la hora de plasmar los momentos más violentos y turbios de una forma algo más gráfica. En todo caso, no se siente un salto enorme en Los Invisibles entre los episodios de Yeowell y de Thomson porque ambos interpretan la serie y a sus protagonistas de una forma muy adecuada. Como tantas veces se a dicho, no es fácil juzgar una obra de Morrison teniendo solamente unas pocas piezas del rompecabezas que sale de su imaginación, pero como sucede también casi siempre el autor escocés sabe enganchar de tal manera que el lector quiere seguir leyendo. En este caso, el viaje de Dane como miembro de los Invisibles es uno que apetece seguir descubriendo o releyendo después de este primer volumen.

El volumen incluye los números 1 a 8 de The Invisibles, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre septiembre de 1994 y abril de 1995. El contenido extra lo forman una introducción de Peter Milligan, unas notas finales de David Fernández y las portadas originales de Rian Hughes y Sean Phillips.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 306 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: