CÓMIC PARA TODOS

Entrevista con Víctor Santos sobre ‘Furious’

Entrevista_Víctor SantosSi Furious. Estrella caída (aquí, su reseña) tiene el atractivo a priori de ser el primer tebeo de superhéroes que dibuja Víctor Santos, ¿qué puede haber mejor para conocer los secretos de este cómic escrito por Bryan J. L. Glass que charlar con el ilustrador español? Aprovechando que estuvo en la pasada edición de Expocómic, mantuvimos una estupenda charla con él en la que nos contó cómo llegó al proyecto, lo que supone para él dibujar un cómic de superhéroes, el futuro del título y sus posibilidades para dar el salto a la pantalla como parece que va a suceder con otro de sus trabajos, Polar, y de lo que está haciendo ahora mismo y lo que le gustaría hacer en el futuro. Con todos vosotros, el gran Víctor Santos.

Furious es tu primer cómic de superhéroes. ¿Es el género como te lo imaginabas desde fuera, como lector? ¿Qué te ha sorprendido más de la experiencia?

Me ha sorprendido, sí. Había hecho alguna cosita con elementos superhéroicos, pero nunca uno puro y duro, y encima para el mercado americano, que obviamente es la casa de los superhéroes. Yo ya sabía que me iba a resultar más complicado, porque siempre lo he definido como un género muy difícil de dibujar. Es muy fácil decir que si el cómic americano, los superhéroes, que no son nada atrevidos, es como el género del imperio maligno, de Marvel y DC, pero es muy difícil dibujar superhéroes, jugar con los encuadres, la velocidad… Y de hecho, a día de hoy lo es más. Yo me intento esforzar en aportar algo en la visualización de los poderes, en cómo vuelan o en cómo se mueven, algo que el cine ahora no pueda hacer. Los superhéroes eran los reyes en el cómic porque en las películas modernas no se había visualizado bien cómo funcionan, pero es que las películas de ahora son una pasada, mira Los Vengadores, incluso pelis que a lo mejor no me gustan como la de Superman, pero que visualmente son supercreíbles. ¿Cómo afronto yo ahora un cómic de superhéroes en la era post-películas de suphéroes de ese calibre? Ya era el rollo de yo, rompiéndome la cabeza sobre cómo transmitir la velocidad o la fuerza utilizando solamente la narrativa y mi dibujo. Yo creo que es la dificultad más importante que he tenido, que tengo yo y que creo que tiene cualquier dibujante que afronte a día de hoy un cómic de superhéroes.

No deja de ser curioso que para muchos de los autores que han trabajado en Estados Unidos los superhéroes sean una serie de peaje para hacer los tebeos que quieren hacer, y tú llevas toda la vida haciendo esos tebeos y ahora haces uno de superhéroes…

Sí, completamente. Y de hecho, después de esto hago una cosa para Marvel. El proceso ha quedado completamente invertido. Pero también porque me han salido las cosas así. A mí el género me gusta, pero por ejemplo esto no es una cosa que yo me planteara, que yo quisiera hacer superhéroes ahora. Me ha apetecido de antes pero no había surgido un proyecto hasta este momento. Ha confluido que Dark Horse en este momento estaba revitalizando su línea de superhéroes, que están publicando superhéroes propiedad de sus autores, aunque ellos tienen a X (aquí, su reseña) o a Ghostpero habían intentado darle otro vuelo y habían publicado The Victories de Oeming (aquí, su reseña), y querían abrir un poco ese coto a ver qué podían publicar que estuviera bien. Bryan Glass tenía este proyecto y el editor sugirió que lo dibujara yo porque ya habíamos trabajado juntos. Y básicamente me vino así, yo lo afronté lo mejor que pude pero sin ningún tipo de premeditación de decirme «yo quiero hacer superhéroes y lo voy a hacer».

Ya habías trabajado con Bryan J. L. Glass en Ratones templarios. Imagino que esa experiencia ayudaría a conseguirte este trabajo…

Sí. Mira que ya hemos trabajado años juntos Bryan y yo, pero siempre he sido el reemplazo de otra persona que había estado antes, porque  en Mice Templar yo sustituí a Mike Oeming, y originalmente Furious era un proyecto que ya llevaba años de desarrollo pero que Josh Medors, el dibujante que lo iba a hacer, falleció. Estuvo ahí abandonado un tiempo y cuando surgió la oportunidad en Dark Horse Bryan lo retomó. Cuando me lo ofrecieron, Bryan no sabía si a mí me interesaría, pero cuando surgió mi nombre lo volví a afrontar desde cero. Fue una manera de empezar otra vez desde cero con Bryan, aunque ya llevaba mucha experiencia con Mice Templar y no necesitábamos realmente mucha comunicación para saber exactamente lo que quería el uno del otro, pero aquí era como el reencuentro con un punto de vista completamente diferente.

Me dices que empezaste de cero, sin ver los diseños de Medors. ¿Después los has llegado a ver?

No, no he visto nada. Me suena haber visto un dibujo, que era del dibujante de su web, creo que era lo que iba a ser Furious, pero ni siquiera tengo confirmado que ese fuera a ser el personaje.

Y conociéndole como ilustrador, que no se te parece en nada, ¿cómo te imaginas que hubiera sido su Furious?

Es completamente diferente, sí. Hombre, de historia supongo que no habría sido muy diferente, porque Bryan habría aportado su parte. Igual habría sido lo suyo un poco más cinematográfico, en el sentido de lo que gusta más en DC, ese rollo muy realista. Creo que era un dibujante muy a lo Mike Deodato ahora. El rollo narrativo que me gusta meter, sobre todo por ejemplo en el tema de Internet y las redes sociales, el juego de las viñetas de diferentes tamaños, es lo que yo intento aportar como mi marca de la casa, lo que puedo aportar yo en los superhéroes.

Yo estaba pensando en eso y en el estilo cartoon, que se está haciendo muy habitual en el género, ¿no?

Sí, sí, yo creo que también el hecho de que haga superhéroes ahora y no los haya hecho hace cinco o seis años es porque ahora la gente está más abierta, los editores están más abiertos a contar la historia de un superhéroe y contarla de una forma más específica a raíz de que muchos autores se animan a hacer sus propias creaciones, incluso superhéroes. Ya no es el personaje que se llama tal y cada vez lo va a dibujar una persona, sino que es que vamos a ver una historia muy concreta de un personaje, escrita por el mismo tío y dibujada por el mismo tío y es su visión de lo que es el género. Y gracias a eso yo he podido hacer esto. Yo luego puedo hacer un Sandman como he hecho en Marvel o yo qué sé, igual un día me encargan un Daredevil o un Batman, que me encantaría, pero nunca va a ser Batman ese personaje mío, siempre será la visión que yo di de lo que en la mente de muchos lectores es Batman. La única visión que hay de Furious es esta, y no hay otra. Pienso que ahora el mercado americano está más abierto a esas visiones únicas de superhéroes

¿Es el traje lo más complicado de dibujar de un superhéroe, que sea emblemático, reconocible…?

Sí, y te voy a reconocer que yo realmente no soy un fan de ningún superhéroe concreto. Por lo tanto no tengo un bagaje de conocerme a los superhéroes, conocer su historia, las crisis y cómo se han remodelado los universo… No tengo ni idea. Yo los conozco en función de que un tío que me molaba los ha hecho. Mi colección de superhéroes de grapa es un montón de colección inacabadas. Yo tengo el Daredevil de Romita, el Thor de Romita, pero no tengo el Thor del tío que no me gusta, y yo dejo la colección en el momento en el que el tío que me gusta lo deja. Para mí son los dibujantes y los guionistas, y luego los superhéroes. Al no tener esa cultura, ese aspecto, salvo obviamente Batman o Superman, yo veo el traje desde el punto de vista de una persona que no conoce a los superhéroes salvo a los más famosos, como es la protagonista. Yo lo diseñé pensando en alguien que no conoce los superhéroes, que sabe que existe Superman, sabe que si va de rojo o azul va a parecer el Capitán América, pero que al margen de eso no sabe si hay un personaje de los Legionarios que va así. Lo hice pensando en la lógica de ella. Ella quiere dar una imagen positiva, vuelva por el cielo, se llama La Señal… Esto es como si fuera una antorcha simplificada, el azul es el del cielo y el mar… Alguien me dijo que este triángulo es como el del Irredeemable de Mark Waid, es que el azul y blanco es como el de un personaje de la Legión… No lo sé, y ella tampoco lo sabe. Tampoco es su uniforme, es ropa deportiva que ha comprado porque ella, como yo, no sabe coser.

Furious es un tebeo bastante violento, pero de una forma diferente. Al final, la gente cuando piensa en violencia piensa en sangre y yo creo que es un tebeo violento de fondo. Hay una escena que me parece muy truculenta, todo el episodio que llama a la heroína con una señal es de los que genera muy mal rollo…

De hecho, yo creo que la peor escena por desagradable es el hecho de quedarse ella atrapada en la casa de un tío que tiene síndrome de diógenes y que es un psicópata. Lo que me pareció peor, más que la pelea de superhéroes que hay en otras partes, era crear una historia de una persona atrapada en una habitación muy pequeña con un montón de cosas. Era un rollo de violencia contenida y a punto de estallar, y jugué mucho con la narrativa, con esas viñetas pequeñitas insertadas en fondos llenos de cosas acumuladas y sucias, las viñetas verticales y muy estrechas para transmitir ese agobio… Luego hay una violencia, porque el personaje es violento muy a su pesar, pero yo también intentaba no convertirlo en algo demasiado truculento. Por ejemplo, yo siempre explico que el color de la sangre lo dibujaba plano, no le daba volumen. La sangre real es muy espesa, tiene trozos, es muy desagradable, y me parecía que era un nivel de realismo que siendo superhéroes no quería sobrepasar. Hay superhéroes realistas, en un tebeo de Mark Millar o Garth Ennis de rollo bruto sí le pega. Pero no quería tampoco que lo truculento de la historia eclipsara el contenido de fondo. Siempre estábamos intentando modelar hasta qué punto podíamos llegar. Felizmente, no por un tema de autocensura, que es una cosa que no concibo, sino para que el artificio no distrajera del fondo de la historia.

No quiero llamarlo una moda porque tampoco es verdad, pero el hecho de que sea una heroína encaja también en el prototipo que se está buscando ahora, ¿no?

Sí, completamente. Ahora la gente está más abierta a dar una visión diferente del concepto superhéroico de la que hemos visto durante tantos años. Es probar cosas que no se hayan probado antes. En los 90 la superheroina era un reclamo sexual muy chungo básicamente, pero luego empezó a tratarse de diferente manera, hay lectoras de superhéroes a las que no se había tenido en cuenta antes y ahora se está empezando a pensar en ellas, incluso a los lectores masculinos también nos gusta leer un punto de vista diferente. Es muy interesante poder leer un cómic dee superhéroes que vaya dirigido al público femenino. Al femenino le puede interesar y al masculino también por el mero hecho de tratar ese tema o porque simplemente sea un buen tebeo. Me parece interesante que haya variedad de enfoques.

Ahí supongo que entra el tratamiento que le dais en la historia a los medios de comunicación…

Sí, y evidentemente viene muy a cuento que sea una superheroína, porque en temas de fama a las mujeres siempre se les ha tratado de forma más despiadada por según qué medios de comunicación. Se les ha criticado y se les ha atacado por temas que a los hombres no se les ha atacado, era un tema muy interesante de tratar en el tebeo.

¿Cuál es el futuro de Furious?

Ahora, esperar a que nos den luz verde a una segunda serie. Sí que se concibió como una primera miniserie porque Dark Horse funciona mucho así, pero el problema de esta serie es también que tienen un recorrido largo. Normalmente si no tienes un guionista estrella o eres un dibujante estrella es muy difíicl captar un público de entrada. Morrison saca un tebeo de superhéroes nuevo y los pedidos del primer número son espectaculares, pero nosotros, por mucho interés que generemos y por mucho que nos lo intentemos currar en las redes sociales, promocionando, sabemo que siempre van a pedir mucho, luego la venta va a bajar y la grapa siempre va a vender regular. Es mover el tomo, que el tomo funcione bien y que haya buenas críticas, y a partir de ahí hacerlo rentable y que Dark Horse nos dé la segunda. Incluso aunque no funcionara bien y nos dijeran que hasta aquí ha llegado el tema, sí que me gustaría retomar el género con Bryan porque la verdad es que me lo he pasado muy bien. Me gustaría cambiar el enfoque en la siguiente serie. Si es de Furious, no sé mucho por dónde irían los tiros, sé un poquito, pero sí sé que se centraría en otro aspecto del superhéroes como figura mediática pero desde un punto de vista diferente.

Siendo tú un autor completo, ¿hay algo que tú hubieras hecho en Furious de forma diferente?

No sé. Hombre, es un proyecto muy de Bryan, y en eso soy muy respetuoso. Si el creador es él inicialmente, es un proeycto que él tenía desde hace mucho tiempo, yo intento dar lo mejor de mí para potenciar todo aquello de lo que él quiere hablar y hacerlo más visible y más evidente con el dibujo. Si a lo mejor se tratara de un proyecto en el que colaboráramos los dos desde el inicio, desde la concepción del personaje, ya intentaría yo incorporar elementos nuevos. Por ejemplo, el tema de las redes sociales y la televisión, aquí está muy centrado en la televisión y está muy bien, pero a mí las redes sociales me tocan más de cerca y yo lo habría potenciado más. Es una cosa que a lo mejor podríamos tratar en otro tebeo, incluso en un tebeo futuriosta en el que el tema de las redes sociales fuera todavía más exagerado.

Ya tienes una experiencia notable en España, en Francia y en Estados Unidos. ¿Qué diferencias básicas hay entre cada una? ¿Cuál es la ideal?

Hombre, la ideal siempre sería una mezcla un poco de todo. Seguramente Francia es de la que yo tengo peor experiencia, pero básicamente porque fue una experiencia muy corta y en una línea que en su día fue pionera, era más un híbrido entre cómic francés y americano que no salió bien. Creo que ahora el cómic francés está mucho más abierto a temas narrativos mucho más arriesgados que el simple álbum con cuatro tiras de viñetas. Ahora puedes ver cómics con unos enfoques visuales muy atractivos. Pero a mí me gusta el norteamericano por lo inmediato, porque como escuela es increíble. Haces un tebeo, sale, estás con otro pero no has acabado el tebeo y ya tienes el primero en casa, lo ves impreso y tienes el feedback de la gente, ves cómo ha funcionado y qué funciona bien en el papel y qué no. Es un aprendizaje continuo. Tienes una desventaja que en Francia no tienes, que es que vas a piñón completamente. A veces no te paras a pensar las cosas, y es mucho prueba y error. Tengo ganas de limpiar un poco la agenda de todo lo que estoy metido y poder dedicar un tiempo a un único proyecto. E incluso aunque sea una serie regular, poder contar yo con la tranquilidad de hacer los primeros números del tirón sin la presión de la agenda y con el color incluso mío, y luego empezar a publicarlo pero con un amrgen de tiempo. Cuando trabajas un guionista, trabajas con un margen de tiempo muy estricto y eso es muy estresante. No lo puedes mantener permanentemente porque te acabas quemando del cansancio.

Pensando en que ya se han vendido los derechos de Polar para hacer una película, ¿te imaginas una de Furious?

Sí, claro, imaginármela me la imagino de todas.

¿Y cómo te la imaginas? ¿Hay alguna actriz en la que hayas pensando, o que incluso te haya servido de referente al dibujar?

Hay una actriz que me gusta mucho, Lauren Cohan, es Maggie en The Walking Dead. No es una actriz conocida, es una actriz de televisión, sale en Supernatural, es una chica guapísima y es muy buena actriz. Me encanta, no como para el segundo libro de Polar, que la protagonista es una chica, como para Furious, esa chica me encanta. No sé, no me lo he planteado si podría ser una buena peli o una serie… Al final, en esto de los tebeos, como me pasa con Polar, no estás pensando. Molaría, pero nunca trabajas en función de eso. A veces ni siquiera trabajas en función del público, es una carrera contra ti mismo, estás ahí intentando hacerlo bien, intentando llegar al plazo de entrega pero con la máxima calidad posible, leyéndolo y revisándolo para ver si se va a entender bien, si van a caber los bocadillos enormes de texto que van ahí… Cuando ya lo has publicado, cuando lo has madurado, e incluso cuando lo puedes leer tú mismo con algo de perspectiva, ya piensas en si sería una buena película o si funcionaría esto en una película y esto no… Yo casi lo veo más como serie. Así como Polar lo veo como una buena peli, yo Furious lo veo como una buena serie, como están haciendo ahora Powers o han hecho Arrow y Flash. Incluso algo más barato. A mí la que más me gusta es Misfits, de la BBC, esa serie me encanta, me parece la serie de superhéroes más barata del mundo, pero cómo están visualizados los poderes me encanta. Me encantaría un rollo así, una producción BBC America, eso estaría muy bien

Y para acabar, ¿en qué estas trabajando ahora? ¿Qué proyectos tienes?

Estoy primero acabando Mice Templar, que me quedan dos números para acabar la serie. La semana pasada (segunda semana de diciembre) acabé todos los retoques y la rotulación del segundo tomo de Polar. Y luego estoy haciendo también los números para una serie de Boom! que se llama Evil Empire, una saga de tres números. Me tienen ocupados los de Boom! mientras preparamos Frank Barbiere y yo un proyecto de género negro. Barbiere es con quien hice en Boom! Black Market, y como los dos somos muy fans del género negro y hemos hecho lo de Sandman queremos preparar alguna cosa los dos. Mientras, Frank acaba también rollos suyos de los Vengadores yo voy haciendo lo de Boom! para ir trayendo un sueldo a casa. Pero mi intención ahora es, una vez acabado Mice Temnplar, hacer una serie de miniseries con guionistas que me gustan de diferentes temas. Tengo pendiente esa serie con Barbiere, me gustaría hacer una serie con Oeming entre los dos, incluso a lo mejor él entintando y yo dibujando, escribiendo los dos, un rollo cuatro manos completo, y hacer otra serie con Bryan, ya sea un Furious u otro cómic. Me gustaría, con suerte, a partir de ahora ir compaginando proyectos personales, ya sean míos como Polar o con otros guionistas como Oeming y Barbiere, como hacer de vez en cuando algún trabajillo de Boom! o de Marvel que me vayan saliendo. Son cosas con las que me lo paso muy bien y los considero siempre pequeños cursos de dibujo pagados porque me permiten ir probando cosas, igual en una saga cambio un poco de estilo o hago otro rollo narrativo. Yo creo que la salud mental del diubujante está en el equilibrio entre cosas de encargo que te permiten probar y ganarte un sueldo y cosas con las que tú artísticamente estás satisfecho y que encima son de tu propiedad, que te dan una satisfacción personal que es lo que nos gusta a todos. Al margen de que ganes más o menos dinero o que vivas mejor o peor, esa pequeña satisfacción personal siempre tienes que tenerla en algún momento del año por lo menos.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 14 enero, 2015 por en Aleta, Entrevista, Víctor Santos y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 401 suscriptores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: